| |
El futuro tercer carril aumentará la seguridad y la fluidez de la vía
Tras años de reivindicaciones y esperas, los vecinos del Corredor del Henares y de Guadalajara podrán disfrutar por fin del tan anhelado tercer carril de la A-2. Esta actuación tiene por objeto la ampliación de la A-2 mediante la construcción de un tercer carril en las dos calzadas y la prolongación o nueva construcción de vías de servicio a ambos lados, así como la remodelación de los enlaces existentes, como el Nudo de los Faroles o la entrada a la ciudad por la Avenida del Ejército.
«En definitiva se trata de convertir la A-2 entre Madrid y Guadalajara en una autovía de tercera generación que garantizará la seguridad y la fluidez de tráfico de la vía en beneficio de todos sus usuarios», destaca la subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Araceli Muñoz. Aún no se puede hablar de fechas y aunque las máquinas todavía no estén trabajando sobre el asfalto, al menos en el tramo que afecta a la provincia, los trámites siguen su curso. «Hoy este proyecto se está convirtiendo en una realidad gracias al compromiso del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero», explica quien recuerda que desde el año 2006 se iniciaron los «trámites sustanciales» que permiten que a día de hoy el proyecto esté en la fase en la que está.
A mediados de enero, el Ministerio de Fomento inició el trámite de Información Pública de este proyecto de trazado de ampliación a un tercer carril y reordenación de accesos de la autovía A-2 en el tramo Meco-Guadalajara. Desde ese momento, los particulares e instituciones, cuyos bienes y derechos se verían ocupados por esta actuación, están presentando sus alegaciones a efectos de expropiaciones. Sin embargo, según recuerda la subdelegada del Gobierno, este trámite de Información Pública no se produce a efectos de definición del trazado –salvo en el punto kilométrico 42, en el enlace de Miralcampo– sino para subsanar errores respecto a las expropiaciones. «En abril de 2006 ya se sacó el proyecto a Información Pública a efectos del trazado y fue entonces cuando las instituciones públicas y particulares pusieron encima de la mesa sus alegaciones», señala Araceli Muñoz, quien recuerda que ya en aquel momento presentaron sus propuestas los ayuntamientos de Guadalajara, Azuqueca de Henares, Alovera, Chiloeches o Cabanillas. El Ministerio de Fomento recogió entonces algunas de estas alegaciones que ahora se recogen en el Proyecto Provisional de Trazado Definitivo de este actuación, como es el caso del acceso a la ciudad de Guadalajara desde la Fuente de la Niña, entre otros accesos que el Ministerio ha recogido «con verdadera vocación urbana», en beneficio de la capital. «Por eso me sorprende la polémica que se está produciendo en estas semanas, con alegaciones y mucho ruido respecto al trazado», manifiesta la subdelegada haciendo referencia a las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento de Guadalajara o la CEOE-Cepyme. Muñoz también ha querido señalar «que no se elimina ningún acceso, sino que se mejoran dentro del marco de la normativa vigente que no permite pinchar la vía hasta 1.200 metros» y que respecto al “error material” del acceso al tronco de la A-2 desde el polígono de El Balconcillo, será subsanado pero que, como plantea el trazado, se realizará desde una doble vía de servicio paralela a la A-2, «una solución más segura».
ALIVIO PARA EL TRÁFICO
El último tramo de la autovía A-2 objeto de este proyecto, discurre por las provincias de Madrid y Guadalajara, en concreto por los términos municipales de Los Santos de la Humosa, en la provincia de Madrid y Azuqueca de Henares, Alovera, Cabanillas del Campo y Guadalajara. Actualmente, este tramo soporta una intensidad de tráfico de unos de 45.000 vehículos diarios de media en los casi 20 kilómetros que van desde el kilómetro 38 hasta Guadalajara –unos 33.000 en la zona más próxima a la ciudad– una cifra bastante inferior al pico máximo de 148.000 vehículos que se registran diariamemente a la altura de Torrejón de Ardoz. Con esta actuación, la autovía a su paso por lo términos de Azuqueca y Alovera llegaría a tener hasta 10 carriles –tres en el tronco de la autovía en cada sentido y dobles vías de servicio a ambos lados de la autovía– lo que mejoraría la fluidez de tráfico.
Por otra parte, la subdelegada ha querido destacar que este proyecto está dejando soluciones de futuro «realmente buenas» para el tráfico en la zona del Corredor, y muy en especial para la ciudad de Guadalajara, y que se está haciendo en paralelo a la futura variante de la A-2, que a día de hoy está en fase de Declaración de Impacto Medioambiental.
|