|
PP y PSOE apoyarón la moción de IU en la que se solicitaba desposeer al dictador de este honor
«Hoy es un día grande para el Ayuntamiento de Guadalajara». Así de satisfecho y entusiasta se mostraba el concejal de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, cuando comprobó que la moción que la coalición presentó para retirar la medalla de oro de la ciudad al dictador Francisco Franco no sólo era aprobada, sino que se hacía por unanimidad.
Gracias a esta aprobación se le retira tal distinción que, además, fue la primera que entregó el Consistorio capitalino en su historia. Tuvo lugar en octubre de 1959 cuando era aún alcalde Pedro Sanz Vázquez que, curiosamente, fue la segunda celebridad condecorada con este honor. «La ciudad de Guadalajara requiere de ésta un reconocimiento que no se corresponde con el hecho de que el máximo responsable de estos crímenes, cuente con su máxima distinción», señaló el propio Maximiliano para quien existían razones de tipo moral, político y jurídico –cumplir la ley de la Memoria Histórica– para llevar a cabo esta actuación.
El PP, que en la Diputación Provincial se abstenía a la hora de votar el mismo punto, dio su apoyo a la moción en el Consistorio de la capital. El alcalde y a la vez presidente de la formación popular, Antonio Román, mostró la contrariedad de su partido hacia las dictaduras, la violencia y la guerra por lo que consideró qu eel mejor ejemplo que se debe dar «no es sólo retirar la distinción al dictador, sino no abrir brechas y reconocer el sufrimiento que han tenido que pasar las familias de uno y otro bando». Recordó que «la nueva España» se sustenta en la Constitución de 1978 donde se recogen los valores democrátas que ahora rigen en el país y afirmó que épocas como la de la dictadura franquista «no deben volver a España».
Esta medida, además, tiene especial incidencia en Guadalajara porque fue una provincia que se mantuvo fiel a la República hasta el final de la Guerra Civil y la represión posterior fue más que notable. Como recordó el portavoz socialista, Daniel Jiménez, sólo en un año se produjeron 290 asesinatos en la ciudad por discrepar de las ideas políticas que se impusieron. Por esta razón y por la brutal represión que siempre efectúo Franco en este sentido, Jiménez afirmó que «es una vergüenza que la primera medalla de la ciudad fuera para un dictador» ya que actualmente «suscribimos valores radicalmente diferentes por lo que no se puede elevar a honor lo que tiene categoría de terror».
|